La puerta de la miseria

amp_363943-1La puerta de la miseria y.. de la mugre.

Ramón Mur

Vean en la foto adjunta la entrada principal –y única desde que se cerró la secundaria de la calle Malandía – de la Estación de Autobuses de Alcañiz. Una auténtica puerta de la miseria. Hace 60 años que Alcañiz tiene emplazada la terminal de autobuses en la Avenida de Aragón, antigua avenida de José Antonio o Carretera Nueva. Al principio, la instalación era orgullo de la ciudad pero hace ya más de 25 años que la estación es una verdadera marranada, perdonen la expresión. Por ella no ha debido pasar la correspondiente inspección sanitaria desde que la fundaron. Los servicios, dígase retretes, son un foco de infección para los usuarios de toda clase de edad, estado, sexo o condición.

Las reclamaciones por el lamentable estado de estas instalaciones públicas, aunque sean de propiedad privada, han sido lamentablemente muy escasas. Es que en autobús, aunque Alcañiz no tiene tren como Santa Marta que se consolaba en la canción con el tranvía, en bus, digo, viaja poca gente. Abuelos al Hospital y alumnos al IES Bajo Aragón. ¿En qué viaja entonces el ciudadano bajoaragonés? En coche particular o automóvil turismo de los que en algunas casas del pueblo más pequeño hay hasta dos y tres ejemplares. El padre conduce, la madre también y los chicos ni lo cuento, todos tienen unos tuneados que quitan el hipo. He aquí el iluminado argumento de muchos para afirmar que no hace falta en Alcañiz una estación de autobuses en las debidas y mínimas condiciones. Los que, por descontado, no se desplazan jamás en autobús ni utilizan las letrinas de la estación en las que en lugar de papel higiénico hay hojas de periódico esparcidas por el suelo, son los políticos de cualquier signo o color.

Aunque, insisto, las reclamaciones sociales se pueden contar con los dedos de una mano, todos los partidos políticos han llevado en sus programas electorales de los últimos años el proyecto de nueva estación de autobuses para la ciudad que lo es para todo el Bajo Aragón. Y la solución, ojo al dato, está ya a la vuelta de la esquina. La ha descubierto el actual consistorio comandado por el PP. Habrá nueva estación en la Calle Belmonte de San José, estrecha y en cuesta o, mejor, “costeruda”, como dicen los habitantes del pueblo al que está dedicada.

Es un disparate con todo el precedente de la estación que ya tiene más de medio siglo de vida, aunque algunos somos ya tan mayores que nos acordamos de la anterior, situada después de haber subido ‘El Corcho’ o antes de bajar por él, según se mire. Los técnicos aseguran que para ampliar la calle y facilitar la maniobra de los autobuses, se va a retirar hacia adentro la fachada. Seguro que será una medida arquitectónica para la historia.

Total, y como primera conclusión indignada, no queda otra que afirmar que hasta ahora Alcañiz tenía esa puerca estación y, además, hangar o garaje para guardar y cuidar los coches de línea. Pues en adelante solo habrá una instalación, la estación, que estará en el garaje. Lo curioso del caso es que el nuevo emplazamiento es también propiedad de la misma empresa. Es decir, la autoridad municipal decide que el servicio ya no se prestará en la Avenida de Aragón pero encuentra otra ubicación que es propiedad de la misma empresa de la familia Belda. ¿Qué piensan estos señores instalar en la actual y putrefacta estación? ¿Quizá ‘El Corte Inglés’? Vendieron ABASA a Hife que, desde luego ha mejorado notablemente en la atención al usuario, pero se quedaron con las instalaciones. Algo querrán explotar en la que todavía es estación y se van de ella pero a condición de sacar tajada por la nueva de la calle de Belmonte que también es de su propiedad.

Alcañiz tiene, sí, Motorland pero se queda casi sin Parador, otra cuestión que merece comentario para otro momento, y no logra disponer de una Estación de Autobuses como corresponde y exigen los tiempos.

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Una respuesta a La puerta de la miseria

  1. Rogelio Meseguer dijo:

    Llamar a las cosas por su verdadero nombre es un lujo que no vemos todos los días, hay términos que parecen malsonantes pero en nuestro idioma existen y están reflejados en el diccionario de la RAE, agradezco a Ramón Mur que no tenga ningún reparo para escribir claro, para que nadie pueda pensar que nos las pueden colar tan fácilmente.

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