Premio Vendor de Proyección Internacional para Frutos Secos Alcañiz


RAÚL SACHEZ, PRESIDENTE DEL NUEVO CONSORCIO ‘FRUTOS SECOS DE ARAGÓN’

“Sólo en Andalucía y Murcia florecen más almendros que en Aragón”

Ramón Mur

(Entrevista realizada para la revista MEZQUIN de la Asociación Empresarial Mezquín-Bajo Aragón)

Es Raúl Sanchez. Campesino de Torrecilla, no lo puede negar, el pueblo más agricultor del Bajo Aragón, con perdón de otros. Labrador maduro, Raúl es el presidente del nuevo consorcio creado este mismo año para la transformación y comercialización de la almendra. El consorcio surge de la fusión de la SAT-Cooperativa del Bajo Aragón con otra agrupación de la provincia de Zaragoza, ARENTO. El recién nacido se llama FRUTOS SECOS DE ARAGON y aporta los 4.000 socios de 240 pueblos de la cooperativa bajoaragonesa más los de las 50 cooperativas zaragozanas agrupadas en torno a ARENTO. El cultivo del almendro tiene 10.000 hectáreas en el Bajo Aragón. Floreció de manera especial en esta tierra tras las salvajes heladas de los años cincuenta del siglo pasado. Por cada olivera helada se ponía un almendrero. Transcurridos más de 40 años, el almendro del Bajo Aragón luce más floreciente que nunca, es un cultivo ideal como complementario al de olivo y uno de los más esperanzadores para el futuro de los agricultores tierrabajinos

Raúl Sánchez, el presidente, e Ignacio Sánchez, gerente, hablan de Frutos Secos Alcañiz, cuya factoría parece cerrar el Polígono Las Horcas en dirección a Morella. La empresa recibió en Zaragoza, el pasado 12 de noviembre, el premio Vendor de Proyección Internacional y de esta realidad ha surgido este año el consorcio con Arento. Aquí entran 16 millones de almendras cada añada y salen descascaradas simplemente o peladas, tostadas o fritas y hasta transformadas en harinas, granillos, láminas, bastones etcétera. El presidente y el gerente hablan con una sola voz, la más experta en almendras de aquí a Murcia o Andalucía. Sólo en estas dos comunidades autónomas florecen más almendros que en Aragón.

Cuénteme, ¿esto es una fábrica de almendras?
Je, je, no. El fruto lo “fabrica” el árbol plantado en la tierra. Aquí recibimos la almendra en cáscara. Aunque es nuestro producto estrella, la denominación ‘frutos secos’ es porque el sector abarca a otros productos como el pistacho o la nuez. Esa es la denominación nacional del sector. Nosotros también podemos comercializar otros frutos si el cliente nos lo demanda, pero el que elaboramos aquí es la almendra.

¿Qué ha supuesto la creación del nuevo Consorcio Frutos Secos de Aragón?
La creación del consorcio entre Frutos Secos Alcañiz y ARENTO da lugar a la aparición de ‘Frutos Secos de Aragón’ y supone la posibilidad de comercializar, sin salir de aquí, el mayor número posible de kilos de almendra que se producen en Aragón. En esta empresa realizamos todo tipo de transformaciones que se pueden hacer con la almendra. Aquí chafamos, la calibramos, repelamos y después producimos todo tipo de derivados como harinas, granillos, láminas, bastones, etcétera. De aquí sale al mercado cualquier producto derivado de la almendra. Elaboramos el frito igual que el tostado y todo lo sacamos embolsado, preparado para la venta inmediata en los establecimientos comerciales. Nosotros al nuevo consorcio hemos aportado una industria de elaboración completa de la almendra. Eso no lo tenía ARENTO sino que se limitaba a recibir la almendra y venderla en cáscara.

¿Esta es la única empresa de Aragón en la que se realiza toda la elaboración posible de la almendra?
Sí. Hay otras industrias descascaradoras, pero que tenga toda la gama de transformación de la almendra, la única es la nuestra. ¿Por qué y como lo hemos conseguido? Pues creo que es porque hemos sabido tener una visión de futuro e intentamos que nuestros socios se puedan favorecer ellos mismos de todos esos valores añadidos que proporciona toda la gama completa de la elaboración del fruto que han cultivado en sus campos, antes de traerlo aquí. De esta forma, en definitiva, conseguimos que el socio que trae aquí su almendra se lleve más dinero que si la llevara a otra cooperativa.

¿Qué lugar ocupa Aragón en la producción de almendra?
Nuestra comunidad autónoma produce el doble de almendras, por ejemplo, que Cataluña y es la tercera productora de este fruto de España detrás de Andalucía y Murcia, por este orden.

¿Cuándo se creó esta cooperativa?
En 1976. Desde entonces todo nuestro esfuerzo ha estado encaminado a impedir que en otras comunidades donde cosechan menos fruto que aquí, se llevan toda la producción nuestra, la elaboren y se quedan con todo el valor añadido resultante. Nosotros realizamos aquí todo el proceso de transformación. A esta situación no hemos llegado en un día, sino paso a paso. En un primer momento, no teníamos la misma factoría de la que ahora disponemos, por supuesto. Empezamos descascarando y calibrando, simplemente. Ya entonces comprobamos que al calibrado se le podía sacar un valor añadido. Pero no nos detuvimos ahí y pronto nos dimos cuenta de que existían otras posibilidades como realizar aquí el repelado y sacarle más posibilidades al producto en el mercado. Pero, a pesar de todas las posibilidades que ofrecemos y de que aquí entra la mayor parte de la almendra que se cultiva, todavía quedan cosecheros que se van por otros caminos. Ellos verán, es el agricultor el que tiene que convencerse que aquí, sin salir del entorno de su casa, puede sacarle el máximo beneficio a su producto.

La marca comercial que ustedes promocionan es…
FRUTOS SECOS ALCAÑIZ. En la sociedad se barajaron muchas variables a la hora de buscar una marca comercial. Aquí recibimos almendra de 240 pueblos. Pero, al final, nos decantamos por FRUTOS SECOS ALCAÑIZ porque aquí está la sede social de la cooperativa y porque esta ciudad es el centro de todas las comarcas o zonas productivas de almendra.

¿La fusión con Arento ha exigido una ampliación, por ejemplo, de las instalaciones de la empresa?
No. Teníamos suficientemente dimensionada la industria porque hay que pensar que nosotros trabajamos con unos socios que cultivan 10.000 hectáreas plantadas de almendros. No hay que olvidar que este producto depende mucho de la climatología. Por todo ello, cuando en 1990 se construyó la actual fábrica, el planteamiento que se hizo fue mucho más amplio, pensando en abarcar una amplia zona de producción. Hasta 1990 trabajamos en la cooperativa de Fuentespalda que ya en 1976 tenía una rompedora. Se les compró aquella instalación y todavía hoy tenemos allí un almacén de recepción y una segunda sede de transformación.

¿Cuántos socios tiene hoy esta cooperativa?
Pues ahora somos un total de 4.000 socios de 240 pueblos de todo Aragón, no sólo de la provincia de Teruel, sino que hay socios de Huesca y de Zaragoza. A estos hay que añadir los socios de 50 cooperativas de la provincia de Zaragoza que ahora aporta Arento.

El cultivo del almendro tiene su propia historia. ¿Qué pasó para que en las últimas cuatro décadas se haya hecho tan floreciente en nuestra tierra?
Allá por el año 1972, un grupo de agricultores tomó una iniciativa importante que no fue otra que buscar una salida con garantías a la producción de almendras. Porque aquí comenzó a cultivarse el almendro tras la histórica helada de los años cincuenta del siglo pasado que dejó a esta tierra sin olivos y también sin gente porque muchas familiares tuvieron que emigrar. Las extensiones de olivar helado fueron sustituidas por plantaciones de almendro y por eso existe tantísimo almendro diseminado por aquí y por allá, en parcelas muy pequeñas, algunos incluso plantados entre los olivos. Hubo una época en la que por cada olivo helado que se arrancaba se plantaba un almendro.

¿El almendro tiene tanta sed de agua como el olivar?
El almendro necesita mucha agua. En la actualidad, el 5% de la superficie está en regadío mientras que el 95% restante sobrevive en tierra de secano rabioso. Por supuesto que es mejor regar las plantaciones porque el secano, con las pluviometrías tan bajas de los últimos años, es una ruina. Muchos árboles se secan por falta de agua. El futuro es el regadío. Mientras en el secano, se obtienen producciones de 400 kilos de almendra por hectárea, en el regadío se pueden alcanzar los 3.000 kilos por hectárea. Hoy todos los proyectos y estudios sobre el cultivo del almendro se realizan pensando en el regadío. En el secano no debería plantarse un almendro más.

¿Cuál es el futuro del cultivo del almendro en relación con el olivo?
Son cultivos complementarios para el agricultor, con muchos aspectos comunes. Son diferentes, sin duda, pero los dos pueden ser cosechados con la misma maquinaria y herramienta, lo cual es una gran ventaja para el agricultor. El vibrador es el mismo para los dos árboles, sólo cambia el paraguas. Por otro lado, las recolecciones no coinciden, la almendra se recoge en una época y la oliva, en otra diferente. La realidad es que el hombre del campo de esta tierra, necesita tanto del olivo como del almendro. Son, insisto, cultivos complementarios. El del almendro es más cómodo porque tanto la poda como la labor de cosechar son muy sencillas y la época de recolección es más amable climatológicamente que la del olivo, que se hace en los días más crudos y cortos del invierno.

¿En el Bajo Aragón de hoy se plantan más olivos que almendros o al revés?
Aquí, en el Bajo Aragón, se están poniendo nuevas plantaciones tanto de olivos como de almendros, pero se plantan más almendros que olivos. En los años sesenta, cuando se plantaron almendros para sustituir a los olivos helados, es verdad que también se convirtieron muchos pequeños bancales en grandes explanadas para cereal. En aquellos momentos, todo estaba enfocado a unos parámetros de rentabilidad que, según Extensión Agraria, pasaban por hacer grandes extensiones cerealistas. Pero hoy los criterios son muy diferentes en la política agraria. Hoy el cereal tiene sus precios y el agricultor que tiene maquinaria desde hace tiempo apropiada para las explotaciones cerealistas pues las mantiene y punto. Pero quien desee contar con una buena explotación agraria tendrá que buscar los mejores parámetros de rentabilidad. Y hoy día ningún producto agrícola es tan rentable como la almendra. Ninguno. Según los estudios modernos de rentabilidad en explotaciones agrarias, el almendro es de los más rentables, a condición de que sea en regadío, hay que puntualizar que tiene que ser en regadío. El apostar por el secano tiene poco sentido, por no decir ninguno. Según los estudios más recientes de José Luis Espada y otros del Servicio de Investigaciones Agrarias, con el almendro se están consiguiendo unos ingresos por hectárea que ningún otro árbol frutal los está dando.

¿El cultivo del almendro es importante para el desarrollo futuro del Bajo Aragón?

Nosotros pensamos que sí. El agricultor del Bajo Aragón entiende que es muy importante contar con una empresa como la nuestra porque un sector como el nuestro necesita con industrias propias que abarquen todo el proceso de transformación del producto. En cualquier caso, nosotros defendemos –algo que no todos hacen– que el agricultor debe diversificar y no dedicarse a un monocultivo, sino que disponga de varios cultivos que le sean complementarios. Y el almendro y el olivo son especialmente complementarios. Primero, insistimos, porque requieren una maquinaria común. Y después porque son complementarios en el tiempo: desde noviembre hasta febrero se hace el tratamiento de los suelos de la oliva. En febrero viene la floración del almendro, se recoge entre agosto y octubre. Luego llegará el final del otoño y el invierno para la recolección de la oliva. Es decir, que se trata de dos cultivos muy recomendados para nuestra tierra por lo bien que se complementan. En definitiva, se trata de lograr esa diversificación que permita al agricultor respirar puesto que, por lo general, si un año es malo de almendra será bueno de oliva y viceversa.

¿La empresa cuenta con una red propia de tiendas?
No. Con un solo producto no se puede. Hay que ofertar una gama más variada de productos que sólo la almendra. Aunque la posibilidad de comercialidad otro tipo de productos no es descartable, ni mucho menos, para una empresa como la nuestra. De momento, tenemos poca penetración en las cadenas comerciales alimentarías, porque lo nuestro es la exportación a grandes cadenas de distribución. En todo caso, ahora estamos sacando el producto frito y tostado en bolsas pequeñas de venta en establecimientos directos al cliente particular, por así decirlo. Hay que tener en cuenta que en esto estamos empezando de tal forma que este tipo de venta más elaborada apenas llega al uno por ciento en la comercialización del producto. Pero ya tenemos, por ejemplo, cuatro clientes en Estados Unidos que todos se llevan la almendra frita. Aunque con un solo producto, insisto, cuesta arrancar todavía más. De todas formas, estamos presentes en muchas tiendas especializadas y nuestro producto es cada vez más conocido. Nuestro futuro, en una palabra, pasa por incrementar ese pequeño porcentaje de venta de fruto totalmente terminado.

¿Cuántas variedades de almendra existen?
Existen muchísimas variedades pero las más conocidas entre nosotros son la LARGUETA, la MARCONA y la COMUNA. Las que más se dan en el Bajo Aragón son la largueta y la comuna. Existen tres grupos de comercialización que equivalen a los nombres de las variedades mencionadas. Larguetas y marconas se comercializan por sí solas, con su nombre específico porque tienen unas características muy determinadas. Mientras, en el grupo comunas entran muchas variedades particulares, todo lo que no es marcona ni largueta. Esta última, la largueta, es especialmente apetecible para el tueste porque se desprende muy bien de la piel, algo que no ocurre con las otras variedades. Esa es una particularidad que le ha dado a la largueta un distintivo en el mercado.

¿Cuál es más apreciada en el mercado, la almendra tostada o la frita?
Hoy día la tostada está por encima de la frita. Lo que pasa es que cada día, aun sin llegar a la altura de la largueta, la frita, que es la marcona, se va abriendo paso. Cada variedad tiene su característica apreciable. La largueta es una almendra muy bonita, con un sabor específico. La marcona, por su parte, es redonda, una almendra también bonísima, con un a particularidad diferente al resto cual es que tiene una gran facilidad para repelar o desprenderse de la piel marrón: las metes en una máquina de escaldar y la marcona se desprende muy bien de la piel, queda blanca. Es decir, que cada una tiene su peculiaridad.

¿Entonces, ustedes, al menos por el momento, se van a limitar a la almendra a la hora de comercializar fruto totalmente terminado?
No, no es exactamente así. Ahora, con la firma del nuevo consorcio nos estamos planteando la posibilidad inmediata de ampliar en incrementar la gama de productos.

¿Por cuál habrá que empezar?
Por el pistacho y la nuez, sin duda. El pistacho es casi todo importado, turco o iraní, aunque ahora se empieza a cultivar en Castilla-La Mancha, por la zona de Albacete, preferentemente. La avellana tiene más problemas porque se rancia muy pronto.

¿Ustedes recogen el fruto por los pueblos, llegan hasta la casa del productor?

Así es, ofrecemos esa posibilidad, aunque también muchos lo traen aquí por no tener producto almacenado que, por poco tiempo que sea, siempre ocupa demasiado lugar. Esta industria nuestra creemos que presta un gran servicio al agricultor, a sus socios. Y todo se debe a la apuesta arriesgada de una serie de personas que quisieron agrupar a los productores de un fruto que, como no es perecedero, no se puede tener en casa esperando que llegue el día de una buena venta. Esta organización como la nuestra aglutina al productor y lo ampara ante la forma de comercializar el fruto. Lo lamentable es que todavía existe en Aragón un 60% de la producción dispersa y que se comercializa al margen de organizaciones como la nuestra. En nuestra comunidad autónoma trabajan hoy hasta 18 Organizaciones de Productores de Frutos y Hortalizas (OPFH) foráneas que vienen aquí para comprar fruto recogido en nuestra tierra. Es decir, que muchos productores aragoneses prefieren vender su producto a organizaciones que se lo llevan fuera en lugar de comercializarlo aquí mismo. Es triste pero es así. Y digo que es penoso porque el producto salga fuera sino porque a través de estas OPFH se canalizan las subvenciones al agricultor. En Aragón hay tres OPFH aragonesas: una es la nuestra, otra es la de Arento, que ahora estará unida a la nuestra, y hay una tercera que es Frutos Secos del Ebro, en la provincia de Zaragoza. Las tres son del mundo cooperativo o asociativo. Pero después hay que contar hasta 27 más que operan aquí y que son catalanas, andaluzas, valencianos, etcétera. Se llevan la producción y aquí no genera nada. Y eso se debe al individualismo y al egoísmo del agricultor que no quiere que nadie se entere de lo que hace como si en ello le fuera la vida y de esa manera obtuviera mayores beneficios, que no es verdad. Luego nos proclamamos muy aragoneses pero, por otro lado, somos los primeros en actuar contra nuestros intereses. Además, es de justicia decir que aquí el productor se siente protegido porque tiene una organización detrás que se ocupa de comercializar su fruto y de sacarle un valor añadido que él va a recibir y que de otra forma se queda sin él. Porque hay que contar, además, con los puestos de trabajo que una industria como esta genera en nuestra propia tierra.

¿Cuántos trabajadores tienen ustedes en plantilla?
Aquí hay 20 trabajadores fijos pero luego nuestra empresa genera otros muchos empleos indirectos, como es fácil comprender porque 16 millones de kilos de almendra no se trabajan así como así. ¡Que son 16 millones los que entran y 16 los que salen transformados de una u otra forma!

¿Podemos decir, entonces, que los almendros siguen floreciendo en el Bajo Aragón?

Que no te quepa la menor duda. Han pasado, por supuesto, la tiempos de plantar almendros para sustituir a los olivos helados. Pero aparecen nuevas plantaciones del almendros allí donde hay agua para regar, como en la zona de Caspe o en la del canal Calanda-Alcañiz. Parece que la masa forestal de olivo está más arraigada en nuestro paisaje, pero las 10.000 hectáreas de almendros se dejan ver mucho.

SUMARIOS:

“La agrupación de productores aragoneses es fundamental para que todo el valor añadido que genera la almendra se quede en Aragón”

“El pistacho y la nuez serán los nuevos frutos que pensamos vender con la ampliación de la gama de productos”

“Las tres variedades más conocidas de almendra son: largueta (ideal como tostada), marcona (frita) y comuna”

“El agricultor debe diversificar sus cultivos y el del olivo y el del almendro se complementan a la perfección”

Valor, en pesetas por kilo, de la almendra COMÚN
durante los diez últimos años

Año 2000 126 pesetas
2001 120
2002 130
2003 239
2004 280
2005 281
2006 180
2007 165
2008 146
2009 80

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